domingo, 26 de agosto de 2012

La cuenta

En el Vaticano, dos cocineros piden permiso para hablar con el Papa. 
Les dicen que no y ellos se van. 
Al día siguiente vuelven y se repite la historia de nuevo. 
Y así llevan ya varios meses. 
Por fin, por pura casualidad, el Papa sale por la puerta en el mismo momento en que llegan los judíos y se interesa por el asunto:

"¿Qué es lo que ustedes quieren?"

Uno de los cocineros saca un papel y lo enseña al Papa:

"¿Usted conoce a esta gente?"

El Papa ve una fotocopia reducida del cuadro "La Última Cena" y afirma:

"Sí. Son los santos de nuestra Iglesia y éste es el Señor Jesucristo".

El cocinero pregunta:

"¿Y usted se hace responsable de ellos?"

"¡Claro que sí!"

Entonces, el otro cocinero saca del bolsillo otro papel y lo entrega al Papa.

"¿Qué es esto?", pregunta intrigado el Sumo Pontífice.

"Este papel nosotros lo heredamos de nuestros antepasados. Es la cuenta de la cena que estos caballeros nunca pagaron y, junto con los intereses, se hace una suma bastante respetable..."


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